Parasha Koraj | “Calvo”
Torah: Bamidbar (Números) 16:1-18:32
Haftarah: Alef Shmuel (I Samuel) 11:14 – 12:22
Brit Jadasha: Ma’asei HaShliḥim (Hechos) 5:1-11
La porción de Koraj relata la rebelión de Coré (un levita prominente), Datán, Abiram y On (de la tribu de Rubén), junto con 250 líderes de renombre, contra la autoridad de Moisés y el sacerdocio de Aarón. Koraj desafía el liderazgo de Moisés acusándolo de nepotismo y exigiendo una igualdad de funciones, alegando que “toda la congregación es santa”. Moisés propone una prueba con incensarios para que el Eterno decida quién es Su elegido. El juicio divino es contundente: la tierra se abre y se traga a los líderes rebeldes y sus familias, mientras un fuego consume a los 250 hombres. Al día siguiente, tras una queja del pueblo y una plaga detenida por la intercesión de Aarón, Elohim confirma el sacerdocio de Aarón haciendo que su vara florezca milagrosamente. La porción concluye estableciendo las responsabilidades y el sostenimiento de los sacerdotes y levitas.
1. El Peligro de la Arrogancia y la Ambición de Poder
Nuestro Rabino Peretz enseña que el tema central es: “El siervo de visión protagónica clara evita la arrogancia y la rebeldía”. Koraj, a pesar de ser un levita con grandes responsabilidades, permitió que su corazón fuera invadido por el “delirio de grandeza”. El Rabino Jonathan Sacks señala que el error fundamental de Koraj fue preguntar: “¿Por qué se colocan ustedes por encima de la congregación?”. Sacks aclara que, en el judaísmo, liderar es servir; aquellos que sirven no se elevan a sí mismos, sino que elevan a los demás.
- Conexión con Yeshúa: Yeshúa HaMashíaj enseñó que en Su Reino “el que se humilla será engrandecido y el que se engrandece será humillado” (Mateo 23:12). Koraj tipifica a quienes rechazan a Yeshúa en Sus oficios de Rey, Profeta y Sacerdote al desafiar el orden establecido por Elohim.
- Fuentes Extra-bíblicas: El Talmud menciona que la raíz del orgullo de Koraj era su inmensa riqueza: “¡Las llaves de su casa del tesoro eran la carga para trescientas mulas!”. El Midrash Rabá explica que Koraj se creía destinado a la grandeza porque su padre, Yitzhar, significa “aceite”, el cual siempre flota por encima de los líquidos.
2. La Naturaleza Contagiosa de la Contención y el Rol de la Familia
Rabí Peretz enfatiza cómo la rebelión se disemina como una plaga. Koraj utilizó la manipulación de ideas para arrastrar a sus vecinos rubenitas, Datán y Abiram. Los sabios señalan en el Midrash Rabá: “¡Ay del impío, y ay de su prójimo!”, ilustrando que nuestra proximidad social influye en nuestro destino espiritual.
- La Influencia de los Cónyuges: La tradición enseña que la esposa de Koraj lo instigó a la rebelión por celos de la familia de Aarón, ridiculizando incluso los mandamientos como el tzitzit. Por el contrario, la esposa de On lo salvó del juicio al aconsejarlo prudentemente (Proverbios 14:1).
- Conexión con Yeshúa: Esteban, en el Brit Jadashah, utilizó la historia de Datán y Abiram para demostrar que Israel ha tenido un patrón histórico de rechazar a los líderes enviados por Dios, comparándolos con quienes rechazaron a Yeshúa (Hechos 7:35-51).

3. El Juicio del Seol y la Justicia del “Elohim de los Espíritus”
La rebelión de Koraj muestra que Elohim conoce el espíritu de cada persona individualmente (Números 16:22). Rabí Peretz destaca que mientras Koraj descendió vivo al Seol por su maldad, Yeshúa subió vivo del Seol por Su justicia.
- Conexión con Yeshúa: El Rabino Peretz señala un paralelo cronológico fascinante: el florecimiento de la vara al “tercer día” corresponde a la resurrección de Yeshúa tras tres días y tres noches. Así como la tierra abrió su boca para tragar a los rebeldes, la tierra “escupió” a Yeshúa para que subiera victorioso sobre la muerte.
- Fuentes Extra-bíblicas: El Talmud relata que, en el Gehena, los seguidores de Koraj reconocen cada treinta días que “Moisés y su Torá son verdad, y ellos son mentirosos”.
4. La Vara de Aarón: La Señal de la Resurrección
Elohim confirmó el sacerdocio de Aarón haciendo que una rama seca volviera a la vida, produciendo almendras y flores (tzitz).
- Conexión con Yeshúa: La vara florecida es el testimonio definitivo de la resurrección. Los profetas llaman al Mesías el “Renuevo” o “Rama” (Tzemaj), que brota para traer vida y justicia (Isaías 4:2, Jeremías 33:15, Zacarías 6:12).
- Significado del Nombre: El Midrash Raba explica que la palabra tzitz (flor) alude a la placa de oro (tzitz) que el Sumo Sacerdote llevaba en su frente con el Nombre Inefable de Elohim. Yeshúa posee “el Nombre que está sobre todo nombre” (Filipenses 2:9).
Aliyot | "Lecturas"
Números 16:1-13
16 Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente, 2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. 3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Y’HoVaH; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Y’HoVaH? 4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro; 5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Y’HoVaH quién es suyo, y quién es santo, y hará que se acerque a él; al que él escogiere, él lo acercará a sí. 6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito, 7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Y’HoVaH mañana; y el varón a quien Y’HoVaH escogiere, aquel será el santo; esto os baste, hijos de Leví. 8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví: 9 ¿Os es poco que el Elohim de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos a él para que ministréis en el servicio del tabernáculo de Y’HoVaH, y estéis delante de la congregación para ministrarles, 10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Leví contigo? ¿Procuráis también el sacerdocio? 11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Y’HoVaH; pues Aarón, ¿qué es, para que contra él murmuréis?
12 Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá. 13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?
Números 16:14-19
14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos.
15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Y’HoVaH: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal. 16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Y’HoVaH; tú, y ellos, y Aarón; 17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Y’HoVaH cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno con su incensario. 18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón. 19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión; entonces la gloria de Y’HoVaH apareció a toda la congregación.
Números 16:20 - 43
20 Y Y’HoVaH habló a Moisés y a Aarón, diciendo: 21 Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento. 22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Elohim, Elohim de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación? 23 Entonces Y’HoVaH habló a Moisés, diciendo: 24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datán y Abiram.
25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él. 26 Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados. 27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos. 28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Y’HoVaH me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. 29 Si como mueren todos los hombres murieren estos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Y’HoVaH no me envió. 30 Mas si Y’HoVaH hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Y’HoVaH.
31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. 32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. 33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación. 34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra. 35 También salió fuego de delante de Y’HoVaH, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
36 Entonces Y’HoVaH habló a Moisés, diciendo: 37 Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome los incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá el fuego; porque son santificados 38 los incensarios de estos que pecaron contra sus almas; y harán de ellos planchas batidas para cubrir el altar; por cuanto ofrecieron con ellos delante de Y’HoVaH, son santificados, y serán como señal a los hijos de Israel. 39 Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con que los quemados habían ofrecido; y los batieron para cubrir el altar, 40 en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer incienso delante de Y’HoVaH, para que no sea como Coré y como su séquito; según se lo dijo Y’HoVaH por medio de Moisés.
41 El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Y’HoVaH. 42 Y aconteció que cuando se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Y’HoVaH. 43 Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de reunión.
Número 16:44-50
44 Y Y’HoVaH habló a Moisés, diciendo: 45 Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros. 46 Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Y’HoVaH; la mortandad ha comenzado. 47 Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, 48 y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. 49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré. 50 Después volvió Aarón a Moisés a la puerta del tabernáculo de reunión, cuando la mortandad había cesado.
Número 17:1-9
17 Luego habló Y’HoVaH a Moisés, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara. 3 Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una vara. 4 Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros. 5 Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros. 6 Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos. 7 Y Moisés puso las varas delante de Y’HoVaH en el tabernáculo del testimonio.
8 Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.
9 Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Y’HoVaH a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara.
Números 17:10 - 18:20
10 Y Y’HoVaH dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran. 11 E hizo Moisés como le mandó Y’HoVaH, así lo hizo.
12 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo: He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros somos perdidos. 13 Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernáculo de Y’HoVaH, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos?
18 Y’HoVaH dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio. 2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio. 3 Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros. 4 Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar a vosotros. 5 Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel. 6 Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de Y’HoVaH, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión. 7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de vuestro sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.
8 Dijo más Y’HoVaH a Aarón: He aquí yo te he dado también el cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas de los hijos de Israel te he dado por razón de la unción, y a tus hijos, por estatuto perpetuo. 9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación por el pecado de ellos, y toda expiación por la culpa de ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus hijos. 10 En el santuario la comerás; todo varón comerá de ella; cosa santa será para ti. 11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he dado a ti y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; todo limpio en tu casa comerá de ellas. 12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán a Y’HoVaH, para ti las he dado. 13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traerán a Y’HoVaH, serán tuyas; todo limpio en tu casa comerá de ellas. 14 Todo lo consagrado por voto en Israel será tuyo. 15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán a Y’HoVaH, así de hombres como de animales, será tuyo; pero harás que se redima el primogénito del hombre; también harás redimir el primogénito de animal inmundo. 16 De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme a tu estimación, por el precio de cinco siclos, conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras. 17 Mas el primogénito de vaca, el primogénito de oveja y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son; la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Y’HoVaH. 18 Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la ofrenda mecida y como la espaldilla derecha, será tuya. 19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Y’HoVaH, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Y’HoVaH para ti y para tu descendencia contigo. 20 Y Y’HoVaH dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.
Números 18:21-32
21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión. 22 Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran. 23 Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel. 24 Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Y’HoVaH en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.
25 Y habló Y’HoVaH a Moisés, diciendo: 26 Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Y’HoVaH el diezmo de los diezmos. 27 Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la era, y como producto del lagar. 28 Así ofreceréis también vosotros ofrenda a Y’HoVaH de todos vuestros diezmos que recibáis de los hijos de Israel; y daréis de ellos la ofrenda de Y’HoVaH al sacerdote Aarón. 29 De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda a Y’HoVaH; de todo lo mejor de ellos ofreceréis la porción que ha de ser consagrada. 30 Y les dirás: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos, será contado a los levitas como producto de la era, y como producto del lagar. 31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras familias; pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en el tabernáculo de reunión. 32 Y no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido la mejor parte de él; y no contaminaréis las cosas santas de los hijos de Israel, y no moriréis.
I Samuel 11:14 - 12:22
14 Mas Samuel dijo al pueblo: Venid, vamos a Gilgal para que renovemos allí el reino. 15 Y fue todo el pueblo a Gilgal, e invistieron allí a Saúl por rey delante de Y’HoVaH en Gilgal. Y sacrificaron allí ofrendas de paz delante de Y’HoVaH, y se alegraron mucho allí Saúl y todos los de Israel.
12 Dijo Samuel a todo Israel: He aquí, yo he oído vuestra voz en todo cuanto me habéis dicho, y os he puesto rey. 2 Ahora, pues, he aquí vuestro rey va delante de vosotros. Yo soy ya viejo y lleno de canas; pero mis hijos están con vosotros, y yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este día. 3 Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Y’HoVaH y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él; y os lo restituiré. 4 Entonces dijeron: Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de ningún hombre. 5 Y él les dijo: Y’HoVaH es testigo contra vosotros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado cosa alguna en mi mano. Y ellos respondieron: Así es.
6 Entonces Samuel dijo al pueblo: Y’HoVaH que designó a Moisés y a Aarón, y sacó a vuestros padres de la tierra de Egipto, es testigo. 7 Ahora, pues, aguardad, y contenderé con vosotros delante de Y’HoVaH acerca de todos los hechos de salvación que Y’HoVaH ha hecho con vosotros y con vuestros padres. 8 Cuando Jacob hubo entrado en Egipto, y vuestros padres clamaron a Y’HoVaH, Y’HoVaH envió a Moisés y a Aarón, los cuales sacaron a vuestros padres de Egipto, y los hicieron habitar en este lugar. 9 Y olvidaron a Y’HoVaH su Elohim, y él los vendió en mano de Sísara jefe del ejército de Hazor, y en mano de los filisteos, y en mano del rey de Moab, los cuales les hicieron guerra. 10 Y ellos clamaron a Y’HoVaH, y dijeron: Hemos pecado, porque hemos dejado a Y’HoVaH y hemos servido a los baales y a Astarot; líbranos, pues, ahora de mano de nuestros enemigos, y te serviremos. 11 Entonces Y’HoVaH envió a Jerobaal, a Barac, a Jefté y a Samuel, y os libró de mano de vuestros enemigos en derredor, y habitasteis seguros. 12 Y habiendo visto que Nahas rey de los hijos de Amón venía contra vosotros, me dijisteis: No, sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo así que Y’HoVaH vuestro Elohim era vuestro rey. 13 Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya veis que Y’HoVaH ha puesto rey sobre vosotros. 14 Si temiereis a Y’HoVaH y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Y’HoVaH, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Y’HoVaH vuestro Elohim, haréis bien. 15 Mas si no oyereis la voz de Y’HoVaH, y si fuereis rebeldes a las palabras de Y’HoVaH, la mano de Y’HoVaH estará contra vosotros como estuvo contra vuestros padres. 16 Esperad aún ahora, y mirad esta gran cosa que Y’HoVaH hará delante de vuestros ojos. 17 ¿No es ahora la siega del trigo? Yo clamaré a Y’HoVaH, y él dará truenos y lluvias, para que conozcáis y veáis que es grande vuestra maldad que habéis hecho ante los ojos de Y’HoVaH, pidiendo para vosotros rey. 18 Y Samuel clamó a Y’HoVaH, y Y’HoVaH dio truenos y lluvias en aquel día; y todo el pueblo tuvo gran temor de Y’HoVaH y de Samuel.
19 Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a Y’HoVaH tu Elohim, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros. 20 Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Y’HoVaH, sino servidle con todo vuestro corazón. 21 No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. 22 Pues Y’HoVaH no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Y’HoVaH ha querido haceros pueblo suyo.
Hechos 5:1-11
5 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, 2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? 4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Elohim. 5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. 6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.
7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. 8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. 9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. 10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. 11 Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.
Aliyot, Haftarah y Brit Jadasha tomadas de la versión Reina Valera Revision 1960 (RVR60)
Comentario de la Parashá
Por el Rabino Perezt ben Yehudah
Ciclo 5786 (2025-2026)




